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"En el intento 2010" fue el diario de un pescador en las modalidades de Spinning desde costa o embarcado y Jigging en la isla de Fuerteventura, se tuvieran o no capturas expresar las sensaciones de cada salida, sensaciones de éxito o frustración según se desarrollaran las jornadas de pesca, en soledad con el medio o acompañado.

Dejaré el formato "diario", hablaremos de temas relacionados con el Spinning y el Jigging, sean capturas, equipos, complementos, etc...




viernes, 17 de mayo de 2019

¿CUÁNTO HILO a RF?


¿Cuánto hilo necesitamos realmente en nuestra bobina? Por lo general tendemos a pensar que cuanto más, mejor y lo hacemos llevados por el afán de pegar el bicho del siglo y el miedo a perderlo.

Y no seré yo el que diga que no pensaba de igual modo, pero si algo tiene o debiera tener el hecho de “ir a pescar” es el análisis personal de cuanto te ocurre y sacar conclusiones de todo ello, lo contrario es “ir a coger peces” y eso hace tiempo que dejé de hacerlo.

Sigo pensando que hemos asumido el término “Rockfishing” injustamente, no entrare ahora en mi apreciación al respecto, en otros lugares se refieren a este tipo de pesca como “Ultra light fishing”, pero bueno ya hace tiempo que me he rendido y uso el RF como modo de pesca y de RF es de lo que hablaré.

Soy usuario de Shimano y mis comentarios irán siempre en referencia a la marca. Lo más habitual es usar talla 1000 en los distintos modelos de carretes, Stella, Twinpower, Stradic, etc y si nos fijamos en su gama alta, Stella, ya es muy complicado que encontremos bobinas que no traigan la referencia S (1000S). Son boninas de escasa profundidad, en los otros modelos tendremos la opción de adquirir bobinas profundas (1000) o menos profundas (1000S).


Lo conveniente cuando planificamos una salida a RF debiera ser tener en cuenta algunos aspectos como; a qué especie vamos, qué tipo de pesquero es (+/- profundo) y de qué es, roca, arena, mixto.

Está claro que del mar nos puede salir lo que en ese momento esté de salir, pero por lo general conocemos dónde ir a Sargos, dónde a Lubinas y así con otras especies o incluso sabemos dónde hacer un cóctel de especies en un mismo pesquero.

Teniendo claro la especie a perseguir sabemos de su forma de bregar y ello nos llevará a usar un equipo en concreto, caña, carrete, hilo/bajo, muestra. Si nos centramos en el hilo elegiremos una resistencia/calibre en concreto y este estará dentro de una bobina.

Si el pesquero en cuestión es profundo o se trata de una playa también de forma consciente o inconsciente tendremos un equipo pensado para él y es obvio que en ese equipo hay hilo y este volverá a necesitar de una bobina.

También sabemos de las dificultades de pescar en zonas muy rocosas, sumergidas o no y de las condiciones de pescar en arena o zonas mixtas. La cuestión es que siempre el hilo estará dentro de una bobina.

¿Pero cuándo una bobina normal o una S?

Pues yo uso la bobina profunda o normal, cuando necesito meter cantidad y de cierta resistencia, digamos 6lb (aunque como he comentado en la entrada anterior a esta, esto es algo que tengo en proceso de reciclaje mental, jeje) primero por la especie a buscar, Palometa, Tunido, Lubina, Pejerey, Medregal….son bichos que me exigirán hilo por su condición, posible talla y por el tipo de pesquero.

Y hago uso de bobinas S de igual modo por la especie a seguir, Sargo, Cabrilla, Chicharro, Lagarto….hasta ahora hacia uso de 3lb en este tipo de bobina, ahora puedo aumentar la resistencia según la marca del hilo que esté usando, son animales que aunque algunos de ellos tengan fuerza y mañas varias, también sé que no son forzudos ni corredores de fondo y por lo general sus tallas son pequeñas.

Aunque mi experiencia hasta la fecha, salvo con un bicho xxl, es la de que nos suele sobrar más del 50% de la bobina profunda, 300mts de los que por lo general usamos casi los 40/50 primeros metros en el lance entre distancia y comba, un bicho que nos entre en la mismísima caída con alguna carrera que otra nos exigirá otros 40/50 metros (contando con bicho bueno) y seguramente sean menos, tendemos a pensar que nos estamos quedando sin hilo en la bobina fruto del chirrido del freno, la velocidad de salida y la adrenalina del momento. Pero lo habitual es que tengamos el ataque con bastante hilo ya recuperado del lance.

La cuestión es que si conocemos nuestro entorno y nuestras especies, lo suyo es adaptar nuestros equipos en función de todo ello para disfrutar de cada captura y de la jornada lo máximo. Y si a todo esto le aplicamos las diferencias actuales entre marcas de hilo, por poner un ejemplo, en mi Stella con bobina S hay 200 metros de hilo de 6lb YGK G-Soul/x4, cosa impensable con las marcas que habitualmente uso.

Olvidemos el pensamiento aquel de; ¿y si me entra el xxl?, ese, entrará cuando quiera, cuando lo haga pondrás toda tu pericia para hacerte con él y si no lo consigues, no pasa nada, no estaba previsto y rara vez volverás a verte con él en la misma jornada. Vete a disfrutar de lo que has ido a buscar con un equipo apropiado, de lo contrario te perderás esa sensación, ya sabes, la de……….

Seguimos en el intento…

viernes, 10 de mayo de 2019

¿RESISTENCIA/CALIBRE?


En aquellos mis comienzos en el Spinning ir fino era llevar un 20lb, por lo general usábamos como hilo estándar el 30 o 40lb, de igual modo las cañas tenían acciones de hasta 80 o 100g y no digamos ya de aquellas que llagaban a los 3mts.

Con esos equipos nuestras capturas eran las misma de hoy día, peces en la media de los 2/3kg con excepciones de entre 5 a 6kg y muy muy raro algún bicho ya más hormonado, nos preocupaba más el peso de la muestra y visto desde hoy entiendo que lo hacíamos para poder lanzarlas y así el peso más bajo solía andar por los 30g.

Entonces solo hablábamos en Lb, la métrica desapareció de mi mente en lo tocante a la pesca y reconozco que ahora empieza a serme necesaria en parte. Sigo usando la resistencia en Lb a la hora de elegir un hilo.

Antes la variación entre las marcas que usábamos, sobretodo Rapala, PowerPro y Tufline, no eran muy apreciables, un 20lb de cada una de ellas eran muy similares en calibre.

Para mi es importante, por mi zona de pesca, ambas características, resistencia y calibre, en el hilo y más aun cuando se trata de Rockfishing.

Mi zona; característica principal contra la que luchar, viento, mucho viento y por lo general de cruzado.

Resistencia; obviamente dependiendo de la modalidad, de las capturas a perseguir y, no tanto pero, por último del tipo de costa desde la que pescar elegiré el libraje del hilo a usar.

Calibre; siempre el de menor calibre que mantenga la resistencia que necesito, ello me permite usar en las muestras el rango de acción de la caña y sobre todo poder lanzar con un menor arrastre/resistencia al viento.

Hoy día podemos estar usando un hilo de resistencia 6lb con un calibre 0,06 y tener la misma resistencia de 6lb en otra marca con un calibre 0,03. Solo un dato marca la diferencia, el calibre, y eso no me va a penalizar a la hora de tener una captura al otro lado.

¿Y entonces, en esa discusión que tantas veces he mantenido con mi amigo Javier, quién va más light?

A todos nos gustas presumir de haber cogido el peje del año con el hilo de 0,10 sin darnos cuenta quizás, que el mismo peje cogido por un compañero de pesca con su 0,15 tiene más “mérito”, porque por poner un ejemplo, aquel 0,10 marca una resistencia de 15lb mientras que el 0,15 del compañero marca 10lb.

Para mi el calibre nunca ha sido una medida a tener en cuenta como sinónimo de ir light, pero he aprendido que necesito ese dato para mantener mis opciones de captura, pudiendo ya no solo lanzar, sino incluso pescar ese día de viento imposible.

Seguimos en el intento…

sábado, 4 de mayo de 2019

NO SOMOS LOS PRIMEROS


Seguro que hemos escuchado y hasta llegado a decir en alguna ocasión eso de; he descubierto un pesquero, o incluso, tengo un pesquero.

Está claro que a estas alturas lo que se dice descubrir ya no se descubre nada y tener lo que se dice tener se te quita de la cabeza cuando vuelves y te encuentras alguien pescando en tan singular sitio.

Quizás lo correcto sea decir; conozco un pesquero……pues yo conozco un pesquero que desde la primera vez que lo vi y cada vez que lo visito me hace pensar.

Dicen que cuando pescamos no se hace nada y me da en la nariz que eso no es cierto, le damos vueltas a la cabeza con cualquier cosa o se nos mete una musiquilla en la cabeza y no la podemos parar, ¿o soy solo yo?.

El pesquero en cuestión tiene señales de existir como tal desde hace más de mil años o incluso hasta algo más de dos mil, al menos a mi me gusta pensarlo así.

En los comienzos de la pesca se practicaron formas y maneras que no terminaban en “ing” y una de ellas era el “cerco”.

Estos podían hacerse de distintas formas y con materiales varios. En las islas Canarias así como en otros lugares, aun quedan vestigios de aquellos que se hacían amurallando ciertos espacios de la costa.

Estos espacios debían cumplir ciertos requisitos, como fácil acceso, a ser posible plano, piedra en las cercanías para hacer los muros, que tuviese cierto resguardo del mar para evitar la destrucción del cerco y algunos etc.

Obviamente se hacia uso de las mareas para hacer funcionar la trampa, aprovechando la pleamar para hacer entrar el mayor número de peces dentro del cerco atraídos con engodos y cerrando el mismo en determinado punto de la bajamar con el fin de evitar la salida de los peces que se encontraban ya dentro.

Supuestamente o dependiendo de cada cerco los peces eran apaleados en caso de que el cerco no fuese de los que se quedan en seco o simplemente recogiéndolos del suelo si fuese el caso.

Algunos, por no decir la mayoría de los cercos que aun existen ya prácticamente no son visibles, otros aun se intuyen. Su función dejo de tener sentido hace tiempo, aunque no tanto en algunos casos según estudios y crónicas existentes.

Pero el pesquero que yo frecuento tiene un cerco precioso, aun completo y perfectamente visible, seguramente se usó hasta no hace mucho y sobre todo su situación le ha mantenido a resguardo de tantísimos temporales como habrá visto en su vida.

A mi me fascina verlo, me imagino a esos pescadores preparando su trampa y volviendo para el momento clave, seguramente muchos y probablemente hasta en familias. ¿Cuántos años tendrá? Ni idea, pero me gusta pensar que miles.

Díganme que no es bonito.


Seguimos en el intento...